Noticias de la Clínica Podológica Ondara


¿Cómo proteger los pies cuando se corre en invierno?

7 de enero de 2019



Cuando yo corría, una de las sensaciones más desagradables que recuerdo es precisamente correr con los pies fríos. Esa sensación de incomodidad y de desasosiego absolutas, incluso de dolor.
Las bajas temperaturas pueden provocar ciertos daños, y no proteger correctamente nuestros pies puede causar otro tipo de problemas en la salud general de nuestro cuerpo. No hay que olvidar que con las bajas temperaturas, se intensifica la posibilidad de lesionarse o sufrir alteraciones biomecánicas por andar o correr.



Para evitar esta sensación que a veces puede ser incluso dolorosa debido a la cianosis que provoca el frío en zonas distales del cuerpo, podemos seguir algunas recomendaciones:

Elegir un calzado apropiado para las condiciones climáticas: busca un zapato con la menor malla/tela posible. Los hay también con tejidos especiales como el Gore-Tex. Para la nieve puedes comprar zapatos específicos para correr trail, que aguantan mejor el agua y te darán un poco más de tracción en la nieve o en las zonas heladas.

Usar calcetines adecuados: Los calcetines 100% algodón se humedecen fácilmente, mejor los que están hechos de materiales sintéticos, como el poliéster, acrílicos, Coolmax o el mismo Gore-Tex.

Calentador de pies adhesivo: Se han empezado a usar algunos apósitos o pegatinas que mediante una reacción química producen calor. Aunque leyendo lo que especifica el fabricante no queda claro que sea adecuado ese uso, ya que especifica no usar durante actividades intensas, como pueda ser correr. Además, al aire libre pueden llegar a alcanzar los 73ºC. Aunque son menos duraderas también hay cremas especiales que se pueden aplicar (como las de OXD).

Evitar los charcos y la aguanieve: Aunque parezca obvio, evitar pisar en acumulaciones de agua es fundamental para huir de la humedad en los pies. De lo contrario todas las demás recomendaciones serán insuficientes.

Calentar en interior antes de salir al aire libre: A parte del calentamiento normal, caminar o trotar la mayor distancia posible para calentar los pies antes de salir; subir y bajar escaleras, hacer algo de comba, o algún ejercicio de gimnasia.. Y, si quedas con alguien, no te quedes parado a la intemperie mientras llega.

Olvídate de ir rápido: En estas condiciones, se trata más de fondo que de velocidad. Corre tranquilo e intenta disfrutar del paisaje (imagina correr justo después de una fina nevada).

Cámbiate rápidamente después de correr: Tu temperatura corporal empieza a disminuir en el mismo momento en que paras. Para evitar un resfriado, cámbiate de ropa (de pies a cabeza) lo antes posible.